Kiewit está superando los límites al adoptar una tecnología que crea conexiones invisibles que ayuda a proteger a su gente y sus proyectos.

Las obras de construcción son bulliciosos centros de actividad, donde la precisión y la seguridad deben ir de la mano. En estos entornos, incluso un pequeño paso en falso puede tener consecuencias importantes, como lesiones o daños materiales. Para hacer frente a estos retos, Kiewit está recurriendo herramientas de vanguardia como la valla electrificada y los sensores de proximidad aéreos. Estas tecnologías están remodelando las prácticas de seguridad, proporcionando formas innovadoras de proteger a los trabajadores y agilizar las operaciones.

Cómo funciona la valla electrificada

La valla electrificada, a veces denominada geovalla, proporciona un sistema de límites virtuales para la maquinaria pesada, mediante el uso de sensores para definir las zonas operativas. Este sistema puede restringir los ángulos de giro, limitar la altura de los equipos y evitar la invasión de zonas peligrosas. Esencialmente, esta “valla electrificada” 2D garantiza que los operadores permanezcan dentro de unos límites operativos seguros predefinidos, minimizando los riesgos y eliminando la necesidad de barreras físicas. Entre sus principales características se incluyen:

  • Radio electrificado (E-swing): Restringe el radio de giro de la máquina
  • Muro electrificado (E-wall): Evita extensiones más allá de un límite
  • Evitar taxis: Bloquea la entrada de taxis a la zona
  • Techo y piso electrificados: Límita los movimientos hacia arriba y hacia abajo para evitar una altura o profundidad excesivas

La tecnología de la valla electrificada está integrada principalmente en las excavadoras Caterpillar (CAT). El término valla electrificada (e-fencing) fue acuñado por CAT y proporciona la funcionalidad básica en sus máquinas, estableciendo el estándar para este tipo de tecnología en las obras de construcción.

Proximidad a la energía

Los detectores de proximidad aéreos sirven como medida de seguridad adicional, sobre todo en entornos con líneas de alta tensión. Kiewit está utilizando esta tecnología en el proyecto de ciclo combinado de gas natural (CCGN) Mill Creek 5 en Louisville, Kentucky. Este proyecto forma parte de un esfuerzo más amplio para modernizar una central eléctrica de carbón ya existente. La adición de una isla de potencia GE 1×1 de 645 MW está diseñada para reducir las emisiones de carbono al tiempo que suministra energía más eficiente a las comunidades circundantes. Dado que las líneas eléctricas atraviesan el sitio, la seguridad adquiere una importancia aún mayor y los sensores de proximidad aéreos resultan útiles en este difícil entorno. “Una línea eléctrica aérea crea un campo energizado a su alrededor, lo que desencadena una señal electromagnética”, explica Blake Hall, especialista en control de máquinas. “Utilizamos sensores en las máquinas para detectar este campo. Es similar a utilizar un comprobador eléctrico para verificar si un enchufe funciona, pero a una escala mucho mayor”. Una vez que estos sensores detectan los campos electromagnéticos de las líneas eléctricas cercanas, si el equipo se acerca demasiado, activan una respuesta, que puede incluir señales de advertencia, la retracción del equipo o la detención del funcionamiento. Esta característica ayuda a los operadores a mantener las distancias de seguridad, incluso en lugares con presencia de líneas eléctricas de voltajes variables.

Integración perfecta en el lugar de trabajo

Kiewit está dando prioridad a la integración perfecta de estas tecnologías de seguridad, para asegurarse de que mejoren la seguridad sin complicar las operaciones diarias. Los operadores utilizan una pantalla en la cabina para supervisar la proximidad del equipo a los peligros, con alertas personalizables si se traspasan los límites de seguridad. Esta interfaz ayuda a los operadores a centrarse en su trabajo, mientras que la tecnología actúa como medida de protección para evitar accidentes. “Nos centramos en ofrecer soluciones que no creen tareas adicionales para todos. Nadie quiere adoptar una tecnología que le añada más trabajo”, afirma Daenan Fairburn, director de tecnología de equipos. “Las soluciones adecuadas son las que hacen el trabajo, intervienen cuando es necesario y proporcionan a la dirección y a los supervisores las herramientas que necesitan: así es como sabemos que hemos seleccionado el enfoque correcto”.

Asociaciones para el desarrollo

Los sensores de proximidad son una tecnología relativamente nueva y la colaboración de Kiewit con CAT ha sido clave para incorporar esta herramienta a las operaciones. Las aportaciones de la empresa, basadas en experiencias reales en el lugar de trabajo, han contribuido a introducir mejoras que abordan diversos retos operativos y ayudan a mantener la facilidad de uso de las tecnologías. “Somos la voz del cliente. CAT toma esa información y la utiliza para impulsar sus iniciativas estratégicas”, afirmó Fairburn. “Nos preguntan por los puntos débiles y les aportamos nuestra experiencia para ayudar a mejorar estas herramientas”. Esta colaboración entre el contratista y el fabricante ha dado lugar a perfeccionamientos, incluidos ajustes para diferentes voltajes de la línea eléctrica, lo que garantiza que los sensores funcionen eficazmente en una amplia gama de condiciones.

Qué sigue

De cara al futuro, Kiewit está explorando sistemas 3D avanzados capaces de detectar líneas eléctricas, servicios públicos subterráneos y otros peligros. A diferencia de los sistemas 2D actuales, que obligan a los operadores a fijar manualmente los límites en función de su entorno, estas tecnologías de nueva generación pretenden ofrecer soluciones totalmente integradas que anticipen y mitiguen los riesgos en tiempo real. Kiewit ya ha realizado demostraciones de equipos 3D que tienen un gran potencial. Al adoptar estas innovaciones, Kiewit sigue estableciendo nuevos puntos de referencia en materia de seguridad, equipando a sus grupos con herramientas que generan confianza y garantizan un entorno de trabajo seguro.