En Kiewit, la movilización de un proyecto no consiste en un solo paso. Es un esfuerzo continuo que coordina la maquinaria, los materiales y al personal para que el trabajo pueda comenzar sin demoras. Ese esfuerzo abarca a toda la empresa, con proyectos en todas las etapas, desde la planificación inicial hasta la movilización activa y el cierre, todos avanzando al mismo tiempo.

Y comienza mucho antes de la movilización en el sitio: durante la estimación y, a menudo, antes de que se firme el contrato.

“Ahí es donde coordinamos los materiales, la logística y las necesidades del sitio para que, cuando se adjudique el proyecto, todo avance con rapidez”, dijo Colin McKernan, presidente de Kiewit Supply Network (KSN), que gestiona el movimiento de materiales y la logística de los proyectos.

El objetivo es sencillo: eliminar las distracciones de la movilización para que los equipos puedan concentrarse en el trabajo.

“A esa escala, esa coordinación nos permite poner en marcha un proyecto rápidamente y concentrarnos en planificar el trabajo con pocas distracciones, para que nuestros equipos puedan cumplir con las expectativas del cliente desde el primer día”, dijo McKernan. En otra área de la empresa, se dedica el mismo nivel de planificación a la gestión de la enorme flota de maquinaria de Kiewit.

“Contamos con un programa corporativo con fechas de inicio y finalización para todos los activos de maquinaria que tenemos en la empresa”, dijo Steve Curry, vicepresidente de Kiewit Equipment Services.

Los equipos de maquinaria colaboran con los equipos de estimación y construcción para adaptar las necesidades del proyecto a la flota disponible o identificar alternativas, como el alquiler de maquinaria y la contratación de subcontratistas.

“Si se necesita maquinaria especializada, los plazos de entrega son fundamentales. Por eso, cuanto más tiempo tengamos para evaluar las opciones y tomar decisiones, mayores serán nuestras posibilidades de satisfacer las necesidades del proyecto a tiempo”, dijo Curry.

Ese nivel de planificación se refleja en la ejecución. En el proyecto del puente Broadway en Nashville, los equipos tenían un plazo limitado para realizar izajes con grúa sobre una línea ferroviaria en operación, lo que exigía que la maquinaria estuviera colocada y lista, y que se retirara conforme a un programa preciso.

“Toda la planificación y la ejecución, desde la carga y el montaje hasta el desmontaje, están a cargo del personal de Kiewit. Eso nos permite controlar nuestro destino”.

Ese control ayuda a Kiewit a mantenerse dentro del presupuesto y del programa. De vuelta en KSN, Mark Studer se concentra en un momento específico del próximo proyecto: cuando todo ese personal comienza a llegar al sitio.

Para Studer, todo comienza con una pregunta: “¿Cuándo necesita que sus remolques estén listos para poder comenzar a trabajar?” A partir de ahí, el equipo trabaja hacia atrás desde esa fecha. Esa planificación puede comenzar hasta seis meses antes.

Todo se programa y se organiza para satisfacer las necesidades del equipo del proyecto, desde las instalaciones eléctricas y de plomería hasta el mobiliario de oficina y servicios del sitio, como la infraestructura de TI y conectividad, la recolección de residuos, limpieza, café y agua.

Incluso los servicios básicos del sitio pueden volverse complejos según la ubicación, el clima y las condiciones del sitio, lo que exige un dimensionamiento adecuado, proveedores confiables y sistemas capaces de mantenerse al ritmo del trabajo.

Se trata de anticipar lo que podría afectar la ejecución y establecer la organización adecuada desde el inicio, para garantizar que esos detalles operativos no se conviertan en distracciones para el equipo del proyecto una vez que los equipos de trabajo estén en el sitio.

En los últimos tres años, la carga de trabajo no ha dejado de aumentar. Solo en 2025, el equipo de Studer apoyó 42 proyectos en toda la empresa, y la demanda de megaproyectos, es decir, proyectos de más de mil millones de dólares, siguió creciendo.

Ese trabajo abarca una amplia variedad de proyectos, desde la remodelación de la antigua central eléctrica de Homer City en Pensilvania, un sitio de 3,200 acres que se está transformando en un nuevo campus energético, hasta complejos de megacentros de datos que respaldan el rápido crecimiento de la inteligencia artificial y la infraestructura en la nube, como el Proyecto Frontier, un centro de datos de varios miles de millones de dólares y 3.7 millones de pies cuadrados en el condado de Shackelford, Texas. Según Studer, solo el campus del Proyecto Frontier tendrá cerca de 400 unidades de remolque.

Lo que comenzó como un esfuerzo para los proyectos de Kiewit en el mercado de energía ha demostrado ser escalable y eficaz, y ahora apoya proyectos en todos los mercados donde aporta valor.

Tomemos como ejemplo un proyecto reciente de infraestructura en Fort Lauderdale, Florida. El Prospect Lake Clean Water Center es una importante planta de tratamiento de agua diseñada para suministrar 50 millones de galones de agua potable al día. Ahí, la coordinación ya ha demostrado ser exitosa, con KSN que apoyó la preparación completa del sitio.

“Nada de esto sucede sin las personas que están presentes para construirlo”, dijo Alyson Manning, vicepresidenta de Recursos Humanos.

Los equipos de Recursos Humanos de Kiewit también participan desde el inicio y colaboran con los líderes del proyecto para comprender las necesidades de personal, los tiempos y forma en que los equipos aumentan gradualmente durante el proyecto.

“Todo se reduce a contar con las personas adecuadas en el lugar correcto y en el momento adecuado”, dijo Manning.

Para los clientes, eso significa que los equipos experimentados están listos cuando comienza el trabajo. Para los empleados, crea oportunidades.

“Tienes la oportunidad de conocer diferentes tipos de trabajo, diferentes lugares y diferentes equipos, y esa experiencia te ayuda a crecer de maneras que de otro modo no serían posibles”, dijo Manning.

En 2025, Kiewit apoyó más de 4,200 transferencias de trabajadores de oficio y más de 3,100 movimientos de empleados en 184 proyectos, asignando personal a trabajos en ocho mercados.

“Se necesita disciplina: reunir a todos en una sala y entender quién va a dónde y cuándo”, dijo.

Esa disciplina le permite a Kiewit pasar del terreno a la ejecución, a gran escala, en todos los proyectos y en todo momento.